HISTORIAS DE CONSULTORIO

Historia de un paciente que nos visitó en la madrugada, esta mujer como muchas más, guerreras de la casa.



Llevo toda la semana con una molestia en una muela, me he tomado varios analgésicos, pero va y viene el dolor.. hice cita con el dentista y tiene la agenda súper llena… Y justo el día que me puede atender, es la cita de mi hija con la dermatóloga, que lleva un mes esperando, el mismo día que a mi esposo se le ocurrió invitar a cenar a un cliente muy importante y espera que me luzca con la cena… Es casi imposible ir, me volví a tomar un analgésico y esperé a que se me olvidara la molestia. 

Mi comadre me recomendó ponerme un clavo de cocinar en la muela para que se calme la molestia. ¡Hice una cena espectacular! Mi esposo feliz y mi hija ya con su tratamiento para el acné… y justo a medianoche, cuando me acuesto, empiezo a sentir latidos en mi boca, ya no me puedo tomar otra pastilla, pues me va a hacer mal y además tomé un poco de vino en la cena… espero a ver si el dolor desaparece y nada…

Mi esposo, está bien dormido y no lo quiero molestar, y ya me está matando el dolor, siento que me duele el oído, la cabeza, ya no se… 

Me paro, doy vueltas y reviso el celular buscando alguien que me pueda atender a esta hora… con pocas esperanzas, pues no es muy común que un doctor te atienda a media noche sin conocerte antes…
-Hubiera ido a la cita que tenía temprano- pienso…. Y empiezo a justificar que era imposible… -La cena no hubiera estado lista, si iba al dentista-me digo en voz baja.

Entonces encuentro en San Google EndodontiK… y bueno… llamé con miedo, y me atendió el doctor apenas llegué al consultorio… ¡Me resolvió el problema en esa sesión y pude llegar a descansar un rato antes de que todos se levanten!